
Un homenaje con arte y corazón salesiano
La entrada de nuestra Casa Salesiana luce un nuevo y especial rostro. En conmemoración de los 150 años de la fundación de la Asociación de Salesianos Cooperadores, el Centro San Juan obsequió a toda la comunidad educativa un imponente mural dedicado a Mamá Margarita, la madre de Don Bosco y primera Salesiana Cooperadora.
La obra, realizada por el artista Jeremías Quiroga, plasma con calidez la mirada materna de Margarita Occhiena, retratada en actitud de oración con su manto característico y detalles que evocan la historia y el entorno piamontés y sanjuanino. El mural se sitúa estratégicamente al lado del portón por donde transitan a diario cientos de niños y jóvenes, brindándoles una amorosa bienvenida al iniciar la jornada y una bendición de hogar al despedirse.

Palabras de madre
Más que un embellecimiento visual, el mural se convierte en un faro de fe para el patio. En su margen superior destaca en letras firmes una de sus frases más recordadas: «Confíen en Dios y no tengan miedo». Asimismo, la composición incluye el sello identitario de los SSCC dentro de la Familia Salesiana con el lema «Da Mihi Animas» y la distinción a Mamá Margarita como pionera del laicado salesiano.
Mamá Margarita fue quien enseñó a Don Bosco a amar al Señor, a cuidar de los jóvenes más vulnerables y a construir una casa con puertas siempre abiertas. Hoy, su presencia en el ingreso de nuestro Colegio nos recuerda que la Providencia nunca abandona y que en la Casa de Don Bosco siempre reinan el amor y la alegría.

¡Agradecemos profundamente al Centro de Salesianos Cooperadores de San Juan por este valioso regalo que fortalece nuestra identidad! Que Mamá Margarita nos acompañe desde el cielo a caminar cada día con confianza, entrega y sin temor.