
Hoy 19 de junio, en un aniversario más del nacimiento de nuestro querido Padre Juan Fanzolato, compartimos un pequeño resumen de sus enseñanzas:
FRASES CÉLEBRES DEL PADRE JUAN LUIS FANZOLATO
- La peor batalla es la que no se libra, y no hay que darla por perdida antes de haberla librado.
- La vida es un combate: quien no lucha sucumbe, y el que no reza se hunde.
- A los jóvenes, les digo: ¡Cómo me gustaría ponerles pólvora en la sangre!
- Si algo caracteriza a los amigos es saber escuchar, y guardar.
- La oración es la fortaleza del hombre y la debilidad de Dios.
Nunca mueren los que siembran si los que quedan saben cosechar. - Los sacerdotes tenemos que encontrarnos con Dios, no solamente con las cosas de Dios.
- Estén atentos, porque el demonio ha perdido la batalla en el cielo, y ha bajado a la tierra disfrazado con sotana.
- Un pueblo sin sacerdote es un pueblo sin Cristo.
- Cualquiera tiene un mal cuarto de hora; pero hay cuartos de hora que duran toda la vida.
- Para comprender la pasión de Cristo tenemos que comprender la infinita ofensa que es el pecado, y tenemos que entender que Cristo es Dios.
- El demonio antes que peques achica la importancia del pecado, después que has pecado te la agranda.
- Pecado es equivocar el blanco: es fracaso.
- El bien de uno es el bien de todos.
- No hay que cansarse de ser amable y cortés. La cortesía no rebaja; enaltece.
- Cuando hay amor todo se supera.
- El deseo no es amor. Hoy se confunde entusiasmo sensible con amor.
- Si a un joven le pides poco, no te da nada; si le pides mucho, te lo da todo. Dios no pide poco.
- A los varones les digo ¿Ves en tu novia a la futura madre de tus hijos? ¡Respétala!
- El hombre llega hasta donde la mujer se lo permite.
- Los ideales de una novia deben ser la ilusión de formar un hogar, cuidar al esposo y concebir a los hijos. Lo demás es mentira.
- Bondadoso Señor, concédeme conocer a alguien con quien juntos caminemos en el amor hacia TI.
De lo contrario, déjame sola. - El matrimonio no se improvisa.
- Padre: haz que tu hijo a los diez años te ame; a los veinte te admire; y en adelante te respete. Para eso tienes que ser: a los diez padre, a los veinte maestro, y hasta la muerte amigo.
- La vida es servicio y el servicio es alegría.
- Una vida sin ilusión es una vida triste.
- Si estamos vivos, algo podemos y debemos hacer.
- Nuestra vida es el resultado de dos o tres SI o de dos o tres NO, libremente pronunciados.
- Cuando uno sabe a dónde va, los demás le abren paso.
- No tengan miedo de llevarle el sacerdote a un enfermo grave, porque el enfermo lo está esperando. Mas se va a asustar si aparecen con un abogado o un escribano, para hacerle firmar el testamento.
- El dinero cuesta mucho ganarlo; cuesta conservarlo; y más cuesta dejarlo.
- El error no tiene derechos.
- Si los curas no hemos podido destruir la Iglesia menos podrán lograrlo sus enemigos.
- La conciencia nunca duerme; ella es testigo, porque sabe lo que hiciste; juez, porque te juzga; y verdugo, porque no te da paz.
- Quien te invita cien veces, no está obligado a invitarte ciento una …
- Los cristianos somos como el salmón, nadamos contra corriente. Pero cuando el salmón se deja llevar por la corriente, muere y se pudre sin dar frutos.
- El cristiano que no es apóstol, es apóstata.
- Nadie más santo que David, nadie más sabio que Salomón, nadie más fuerte que Sansón. Sin embargo, los tres cayeron a causa de una mujer.
- El corazón del hombre se abre por dentro, y sólo el hombre tiene la llave para abrirlo.
- Hay una hora en la vida en que toda frente se inclinará.
Cuando el alma se entrega a Dios, Dios juega con ella como las brisas de otoño juegan con las hojas secas. - Si quieres ver lo que es un milagro, cree en María Auxiliadora.
- Las palabras enseñan; pero los testimonios de vida arrastran.
Padre Juan Fanzolato (Frases tomadas del libro «LAS 41 DEL PADRE JUAN»)
